¿Democracia o Cortijo? 

¡Muy buenas, familia del Diario del Yeyo! Hoy nos vamos a poner serios, porque mientras tú estás contando los céntimos para que la cesta de la compra no te deje la nevera temblando, en los despachos de Madrid se están pegando la fiesta del siglo con tu dinero. Y lo peor no es que se lo gasten, sino que lo están haciendo por la puerta de atrás, a oscuras y sin que nadie les controle.

Vamos a destapar el tarro de las esencias de lo que la AIReF (los que vigilan la caja para que no nos arruinemos del todo) ha soltado en su último informe, y que en la tele te lo cuentan con palabras raras para que te aburras y cambies de canal.

Lo primero que tienes que saber es algo que en cualquier democracia normal sería un escándalo de portada: no tenemos Presupuestos Generales del Estado actualizados.

Informe de la AIReF

¿Qué significa esto en cristiano? Imagina que en tu casa, tu pareja o tu hijo decide cuánto se gasta en alquiler, en comida y en juergas basándose en lo que se gastaba hace dos años, pero sin preguntarte a ti, sin enseñar los tickets y moviendo el dinero de una hucha a otra según le apetezca. Eso es exactamente lo que está haciendo el Gobierno. Al no haber presupuestos aprobados por el Parlamento, el Gobierno funciona con "prórrogas". Esto les da un poder absoluto y oscuro. Gastan por real decreto, mueven partidas presupuestarias de aquí para allá como si fueran trileros en la Puerta del Sol, y el Parlamento —que es donde están tus representantes— pinta menos que un cero a la izquierda. En democracia, el presupuesto es la ley más importante, porque es donde se dice: "Señores, voy a gastar esto en esto". Sin eso, no hay control. Hay oscurantismo.

Mientras ellos juegan a ser los dueños del cortijo, la AIReF ha mirado debajo de la alfombra y ha encontrado una montaña de polvo. Han echado cuentas y el resultado es de asustar: para cumplir con lo que nos exige Europa, España tiene que recortar o recaudar 10.000 millones de euros extras.

"Y no creas que esto de los 10.000 millones es una rabieta de cuatro economistas. Es el ultimátum que nos llega desde Bruselas. Europa ha vuelto a activar las reglas fiscales (esas que se congelaron por la pandemia y la guerra) y ahora nos exigen volver a la disciplina del puño cerrado. Nos han puesto deberes: España tiene que bajar su déficit a toda costa porque ya no se fían de nuestras promesas. Ese recorte es el precio de haber estado gastando como si no hubiera un mañana, y ahora que los 'jefes' de la Unión Europea han mirado el balance de pagos, nos han dicho que o cortamos el grifo nosotros o vendrán ellos a cortarnos la luz. Esos 10.000 millones son el peaje que vamos a pagar todos para que en Moncloa sigan diciendo que somos los mejores de la clase, mientras por debajo nos están pasando la tijera." 

¡Diez mil millones! Eso no son "ajustes técnicos", eso es un hachazo en toda regla a los servicios públicos o una subida de impuestos que te va a dejar tiritando. El Gobierno te dice que "la economía va como un tiro", pero la AIReF dice que el déficit (lo que gastamos de más sobre lo que ingresamos) se va a ir al 2,6%. Es decir, seguimos gastando mucho más de lo que tenemos, y como no hay presupuestos, nadie sabe exactamente en qué "chiringuito" o en qué "asesoría" se está perdiendo ese dinero que debería ir a tu sanidad o a las pensiones.

logo AIReF

Para tapar un boquete de 10.000 millones, el Gobierno solo tiene dos palancas. Y ojo, que lo más probable es que usen las dos a la vez mientras te miran a los ojos y te dicen que es "por tu bien"

La subida de los impuestos

Siempre usan el mismo eslogan: "Que paguen los ricos". No te dejes engañar. Suena fenomenal para un titular, pero las matemáticas son tercas. Los "ricos" de verdad tienen ingenieros fiscales y despachos en Suiza; a ellos no les pillan. Para recaudar 10.000 millones, el Gobierno necesita ir a donde está la masa de dinero, y eso es la clase media y los trabajadores.

¿Dónde dispararán? Lo más probable es que toquen el IVA (pasando productos del 10% al 21%), porque eso lo paga igual el que gana un millón que el que gana mil euros. También están en el punto de mira los "impuestos verdes" al combustible y al plástico, que no son más que una forma de encarecerte la vida con la excusa del planeta. Y no olvides el IRPF: no hace falta subir el tipo impositivo, basta con no "deflactar" la tarifa (es decir, no ajustarla a la inflación), para que, aunque no ganes más, pagues como si fueras rico.

El recorte

Aquí es donde se ve la verdadera cara de la gestión. Lo lógico sería recortar en la administración elefantiásica que hemos montado: menos asesores a dedo, menos ministerios duplicados, menos subvenciones a chiringuitos que no aportan nada y menos gasto político innecesario. Eso es lo que harías tú en tu casa si te quedas en el paro: quitarte los lujos.

La cruda realidad: Sin embargo, recortar en la "casta" política tiene un coste electoral que no quieren pagar. ¿Qué hacen entonces? Ir a por lo que llaman "ajuste en el gasto primario". Eso, traducido al español, significa: listas de espera más largas en el médico, carreteras con baches, vias de tren en peores condiciones, porque no hay mantenimiento, menos dinero para dependencia y una educación con más alumnos por aula. Prefieren que tú esperes seis meses para una ecografía antes que despedir a tres asesores que solo están para aplaudir en los mítines.

"En definitiva, familia, nos están dando a elegir entre susto o muerte. O te vacían la cartera en el supermercado con más impuestos, o te cierran el centro de salud por las tardes. Pero de cerrar ministerios inútiles o bajarse el sueldo ellos, de eso ni hablamos, ¿verdad?"

Hay una cosa que se llama la "cuenta de control". Es como el límite de seguridad de tu tarjeta de crédito. La AIReF ha avisado: nos hemos pasado de frenada. Estamos gastando tanto y con tan poco control que Bruselas nos va a sacar la tarjeta roja.

¿Y qué pasa cuando nos sacan tarjeta roja? Que vuelven los "hombres de negro". Vuelven las órdenes directas de Europa para que cortemos el grifo. Y ya sabemos por dónde cortan siempre: por el eslabón más débil, por ti. Mientras tanto, el Gobierno sigue sin presentar unas cuentas claras porque sabe que, si las presenta, se le acaba el chollo de gastar a dedo.

La falta de presupuestos es el escondite perfecto para la ineficacia. Es el escenario ideal para el despilfarro. Sin una hoja de ruta clara, el dinero se va en parches, en comprar voluntades políticas y en mantener una estructura de Estado que es insostenible.

Nos cuentan que el PIB crece, pero es un crecimiento "de mentira". Es un crecimiento basado en la inflación (todo es más caro, por tanto se recauda más IVA, pero tú eres más pobre) y en el gasto público desbocado. La deuda sigue ahí, rondando el 100% de todo lo que España produce. Si mañana suben los tipos de interés un poco más o si Europa deja de comprarnos la deuda, el castillo de naipes se cae.

En el Diario del Yeyo estamos hartos de que nos tomen por tontos. Gestionar un país sin presupuestos es como conducir un autobús a ciegas y a 120 km/h: tarde o temprano te estrellas.

Nos están ocultando la realidad de las cuentas para no darnos el susto antes de tiempo, pero el informe de la AIReF es el termómetro que dice que tenemos una fiebre de caballo. Menos fotos en el Falcon y más presentar las cuentas en el Congreso, que el dinero no es suyo, ¡es nuestro!

¡¡Hasta la próxima!!


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