portada de la carta

CARTA A LOS PENSIONISTAS DE HOY Y DE MAÑANA

“Lo que debemos decirnos con sinceridad antes de que sea demasiado tarde”

Queridos pensionistas de hoy,
queridos pensionistas de mañana,
queridos hijos y nietos que algún día dependeréis de este sistema:

Os escribo como uno de vosotros.
Como alguien que se va a jubilar dentro de cinco años.
Como padre.
Como abuelo.
Como ciudadano que quiere a su país y que no quiere engañarse.

Ya tengo escrito en el Diario del Yeyo, otro post en el que hablo de este mismo tema, el futuro de las pensiones, pero en otros términos, más suaves, más dulcificados, y menos agresivos de lo que voy a ser en este nuevo artículo. Y os escribo este nuevo post, porque ha llegado el momento de decir en voz alta lo que todos intuimos, pero casi nadie se atreve a pronunciar.

1. La verdad incómoda que evitamos mirar

Durante décadas nos hemos repetido que “las pensiones son un derecho adquirido”.
Que “yo he cotizado, así que me lo he ganado”.
Que “el Estado tiene que pagarlo, porque para eso he trabajado toda mi vida”.

Si te lo han dicho así, te han mentido. No es verdad, la realidad es otra.
Y es hora de reconocerla con tranquilidad:

Nosotros no financiamos nuestra propia pensión. No estamos generando un fondo para cobrar en el futuro nuestra jubilación. Nuestras cotizaciones de hoy, sirven para pagar las de nuestros mayores de hoy. Lo más que hacemos es generar el derecho a tener nuestra pensión, y según lo que paguemos, y los años que coticemos, se calculará el importe de esta. Y ahora que nos llega la hora de jubilarnos, son nuestros hijos y nietos, los que nos las tienen que pagar a nosotros.

Ese es el sistema.
Así funciona.
Y así ha funcionado siempre.

Por eso, cuando os manifestéis pidiendo pensiones más altas, pensar en lo siguiente:

  • los salarios no crecen,
  • la deuda pública se dispara,
  • y el país no genera suficiente riqueza.

Aun así, ¿vais a seguir reclamando pensiones más altas?

No es una cuestión de derechos.
Es una cuestión de posibilidades. De números. Si no dan, no dan. Así de simple.

2. El sistema no puede pagar lo que está pagando

cuesta abajo

Hoy España destina más del 13% del PIB a pensiones.
Es la mayor partida del Estado.
Y seguirá creciendo automáticamente por tres motivos:

  • la jubilación masiva del baby boom, a la cual pertenezco yo, y muchos de vosotros, mis queridos lectores que me estáis leyendo.
  • pensiones iniciales cada vez más altas. Nuestras vidas laborales son más largas, y hemos cotizado mucho, por lo que los importes que se calculan son mayores.
  • revalorización anual con el IPC. Y con la inflación que estamos sufriendo, el problema, lejos de solucionarse, aun se agrava más.

Mientras tanto:

  • los salarios suben poco,
  • la productividad no despega,
  • la población activa se estanca,
  • y la ratio cotizante/pensionista se acerca peligrosamente a 1,5 trabajadores por pensionista. O sea, un trabajador y medio tienen que cotizar para pagarle la pensión a un pensionista.

No hace falta ser economista para entenderlo:
esto no cuadra. Supongo que lo veis, ¿verdad?

3. La distorsión que nadie quiere reconocer

Hoy, miles de pensionistas cobran más, estando jubilados que cuando trabajaban.
Y cada año su pensión sube con la inflación, aunque la economía no crezca.

Permitidme una pregunta sincera:

¿En qué empresa ocurre esto?

En ninguna.

Un trabajador cobra lo que su empresa puede pagar. Y cuando ese trabajador se jubila, deja de ser trabajador de esa empresa, y pasa a depender de “otra empresa” que es el Estado. Si seguimos con el mismo planteamiento, ¿por qué un jubilado puede cobrar más de lo que su “nueva empresa”, el Estado, puede permitirse? Por lógica, debería de amoldarse a la situación económica del Estado. ¿Verdad?  Pués no.

El Estado no es una máquina de dinero.
El Estado es una caja con ingresos limitados.
Y si se vacía, se vacía para todos.

4. La inmigración ayuda… pero no sostiene

Se suele decir que “la inmigración salvará las pensiones”.
Ojalá fuera tan sencillo.

La inmigración aporta, rejuvenece y ayuda.
Pero, si os fijáis en un detalle, la mano de obra que viene de fuera es barata, y de poco valor. No vienen médicos, ni ingenieros, ni arquitectos, la mayoría de inmigrantes ocupan empleos con salarios bajos y cotizaciones reducidas, mientras las pensiones medias superan ya los 1.500 euros y subiendo. Las cuentas siguen sin salir.

No puedes financiar pensiones europeas con salarios precarios. Aun diría más. La pensión pública media en España, 19,844 euros anuales, es superior a la pensión pública media europea, 17,321 euros anuales. Razón de mas para reflexionar sobre nuestras pensiones.

La inmigración alivia, pero no sostiene.
Confiar en ella como solución mágica es otra forma de mirar hacia otro lado. Otra forma de engañarnos y de hacernos creer que todo este problema se solucionará solo.

5. El esfuerzo no recae solo en los trabajadores: también en las empresas

Cuando hablamos del esfuerzo que soportarán los trabajadores de hoy, no podemos olvidar a las empresas, que pagan la mayor parte de las cotizaciones.

Si seguimos cargando sobre ellas un coste creciente para sostener pensiones cada vez más altas, reducimos su capacidad de invertir, innovar y crear empleo.

Y cuando una empresa invierte menos, contrata menos; cuando contrata menos, hay menos cotizantes; y cuando hay menos cotizantes, el sistema se debilita aún más.

Entramos así en una espiral de empobrecimiento que afecta a todos:
menos empleo, menos productividad, menos salarios y, en consecuencia, menos ingresos para sostener las propias pensiones.

Pretender financiar un sistema cada vez más caro a costa de asfixiar a quienes generan riqueza es una receta directa al fracaso.

6. La reflexión moral: nuestros hijos y nietos

Muchos jubilados ayudan a sus hijos y nietos.
Yo también lo hago, en la medida en que puedo.
Y lo hacemos con amor, con orgullo, con responsabilidad.

Pero preguntémonos algo con honestidad:

¿Queremos ayudarles de verdad… o queremos que nos sostengan a toda costa? Pensadlo con calma.

Porque si exigimos pensiones que el país no puede pagar:

  • ellos son los que pagarán más impuestos,
  • ellos son los que tendrán peores salarios,
  • ellos vivirán peor que nosotros,
  • y, cuando les llegue la hora, ellos cobrarán pensiones más bajas, a pesar de haber cotizado más.

¿Ese es el legado que queremos dejarles? Pensadlo bien. La reflexión tiene su miga.

7. La solidaridad real, no la de boquilla

Mi generación, la del baby boom, siempre se ha caracterizado por su generosidad.
Cuidamos y respetamos a nuestros padres y abuelos, sostuvimos a nuestros mayores con orgullo y sin quejarnos. Eran esos tiempos en los que se respetaba a las personas mayores, seguro que lo recordáis.

Y ahora, en lugar de ser respetados y atendidos por nuestros hijos y nietos, volvemos a ser nosotros los que tenemos que hacer lo mismo con ellos. Si fuimos capaces de hacer el esfuerzo por nuestros padres y abuelos, con mayor motivo debemos hacerlo por nuestros hijos.

A menudo hablamos de solidaridad.
Pero la solidaridad no puede ser solo un eslogan.
No puede consistir en pedir sacrificios a los jóvenes mientras nosotros nos negamos a asumir ninguno. ¡Claro, con la excusa de habérnoslo ganado, lo damos todo por bueno! ¡Que se trata de nuestros hijos! Que las generaciones que nos tienen que pagar son ellos. ¿Vamos a ser así de egoístas con nuestros propios hijos?

La verdadera solidaridad es la que implica renunciar a algo propio por el bien común.
Es muy fácil ser solidario con el dinero de los demás; lo difícil, y lo verdaderamente noble, es serlo con el de uno mismo.

Dejémosles un país más sano, más equilibrado y más justo.
Esa será la mejor ayuda que podremos darles.
No pensemos solo en nosotros; pensemos en ellos.
Porque al final, ¿qué padre o abuelo no quiere lo mejor para los suyos?
Yo, desde luego, así lo veo.

8. El plazo real: no son 20 años. Son 5

el tiempo vuela

Se suele decir que el problema llegará en 2040 o 2050.
No es verdad.

El baby boom ya se está jubilando.
Los años críticos empiezan en 2030.
Eso significa que el margen real es de cinco años. Solo 5 años.

Cinco años para actuar.
O cinco años para mirar hacia otro lado y dejar que el sistema colapse. Vosotros veréis.

9. La responsabilidad de la clase política

Aquí no hay ideologías. No hay intenciones políticas, ni derivadas de ningún partido político.
Aquí hay cobardía. Mucha cobardía.

Todos los partidos, sin excepción, repito, sin excepción. Todo el arco político, desde un lado hasta el otro, han preferido:

  • comprar votos hoy,
  • evitar conflictos,
  • y garantizarse tranquilidad electoral,

¡Se han lavado las manos, vaya!

antes que afrontar la realidad, antes que resolver un problema tan serio y tan grave, que puede afectar muy seriamente a nuestro bienestar futuro y al de nuestro hijos y nietos. Si no son capaces de ver ese problema y darle una solución entre todos, sinceramente, no merecen ninguna consideración como políticos, ni, al menos, mi respeto.

Han hecho reformas para hacer las pensiones más generosas, no más sostenibles. ¡que buenos son nuestros políticos que nos están mejorando la vida!
Han revalorizado con IPC sin aumentar ingresos. Se preocupan por nosotros, ¡que nobles son!
Han ignorado los avisos de todos los organismos independientes. ¡No hay que preocuparse, nuestros políticos son sabios y cuidarán de que no nos pase nada!

Y lo peor:
saben perfectamente que el sistema no aguanta.

Pero callan.
Callan porque decir la verdad cuesta votos.
Callan porque es más cómodo dejar el problema al siguiente.
Callan porque no quieren asumir el coste político de actuar.

¡Canallas!

Como ciudadano, como padre, como futuro jubilado,
me avergüenza esta clase política inútil, incompetente y egoísta. No sirven al país, no sirven a sus ciudadanos, al contrario, se sirven de la política para beneficiarse ellos mismos, con todas sus prebendas, y beneficios; saben que una vez terminada su actividad política, tienen sus problemas solucionados. Los demás, les importamos un carajo.

10. Mi posición: recortes sí, pero justos

Volviendo a mi tema, y a mi carta.

Se que no va a gustar a muchos de vosotros, y soy consciente de que no me aplaudiréis en todo lo que estoy diciendo, pero creo que es de ley y además, es necesario, decir las verdades. Y exponer como está realmente el asunto de las pensiones. Muy negro, y cada vez peor. Pero yo soy de la opinión de que se deberían tomar algunas medidas, con carácter urgente:

  • Las pensiones más altas deben recortarse. No soy ningún experto y no se decir cuánto, pero es imperativo que se reduzca la diferencia entre pensiones altas y bajas, y lamentablemente, el nivel tiene que ser por abajo, y el recorte por arriba. No queda otra.
  • Las pensiones medias necesitan ajustarse para mantener una proporción razonable con el salario medio de los trabajadores activos.
  • Las pensiones más bajas deben protegerse.
  • Y las futuras deben ajustarse a la realidad económica. Tendremos que ajustar los criterios de cálculo y concesión, para que las pensiones sean mas sostenibles y acordes con la economía real.

Y lo digo sabiendo que yo seré el primer perjudicado.
Me jubilo dentro de cinco años.
Me tocará el recorte.
Y aun así lo defiendo.

Porque prefiero un sacrificio justo ahora que un colapso injusto mañana. 

Y ese colapso, nos afectará a todos. 

También a nuestros hijos y nietos.

Datos esenciales sobre las pensiones en España

Indicador

Valor

Fuente

Gasto mensual total en pensiones (enero 2026)

14.250,71 millones €

Seguridad Social

Gasto mensual en pensiones de jubilación

10.424,05 millones €

Seguridad Social

Gasto en pensiones contributivas como % del PIB (enero 2024)

11,5% del PIB

Seguridad Social

Número total de pensiones (enero 2026)

10,45 millones

Seguridad Social

Número de pensionistas (enero 2024)

9,17 millones

Seguridad Social

Pensión media del sistema (enero 2024)

1.248,6 €

Seguridad Social

Pensión media de jubilación (enero 2024)

1.434,9 €

Seguridad Social

Pensión media de nuevas altas (dic. 2023)

1.505,2 €

Seguridad Social

Pensiones de jubilación en vigor (enero 2024)

6,45 millones

Seguridad Social

Bibliografía esencial

  ¡¡Hasta la próxima!!


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